WASHINGTON. — El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha adquirido un respaldo clave en el Capitolio por parte de senadores republicanos que temen las repercusiones si el presidente Donald Trump cumple su amenaza de intentar destituir al titular del banco central, que es políticamente independiente.
Mientras Trump parecía vacilar esta semana sobre la posibilidad de despedir al presidente de la Fed, algunos republicanos en el Congreso comenzaron a advertir que tal medida sería un error. Si lo hace, el mandatario podría destruir la independencia de la Fed de la influencia política e introduciría incertidumbre en los cimientos de la economía de Estados Unidos.
“Si alguien piensa que sería una buena idea que la Fed se convierta en otra agencia del gobierno sujeta al presidente, comete un gran error”, afirmó el senador republicano de Carolina del Norte, Thom Tillis, en un discurso ante el pleno.
La medida de apoyo de los miembros republicanos del Comité de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado mostró cómo los republicanos tradicionales actúan cuidadosamente en una presidencia en la que Trump a menudo coquetea con ideas, como aranceles elevados o despedir al presidente de la Fed, que amenazan con socavar la confianza en la economía estadounidense.
También señaló que la queja subyacente de Trump contra la Fed, es decir, su reticencia a bajar las tasas de interés, no depende solo de Powell, sino de un comité de 12 miembros.
“Los mercados esperan un banco central independiente”, dijo Mike Rounds, senador republicano de Dakota del Sur, quien advirtió contra el despido de Powell. “Y si pensaran por un minuto que no es independiente, eso afectaría las previsiones y la integridad de las decisiones que toma el banco”.
Aun así, muchos republicanos piensan que despedir a Powell es una buena idea.
“El más incompetente y peor presidente de la Reserva Federal en la historia de Estados Unidos debería renunciar”, dijo el senador republicano de Ohio, Bernie Moreno.
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