Así como los esteroides, los bates alterados o los lanzadores que utilizan sustancias prohibidas, el béisbol ha estado expuesto a todo tipo de trampas… incluso aquellas que no afectan directamente el resultado en el terreno. Desde inicios del siglo pasado, las Grandes Ligas han investigado y sancionado casos de apuestas que han puesto en duda la integridad del juego. (Seguir leyendo…)