Mucho se ha escrito sobre el Gral. Juan Pablo Duarte y Díez, «Arístides”, pero se han dejado de lado datos importante sobre acciones que podrían cambiar la historia nacional. Duarte se dedicó en cuerpo y alma a liberar la República Dominicana de Haití y luego de España.
El Gral. Duarte tuvo una activa participación en la primera fase de la independencia dominicana. La independencia inicia el 16 de enero de 1844, pero estas luchas no finalizaron en toda la Primera República (17 años).
En esta primera fase de la independencia fue clara la lucha de liderazgo entre febreristas, duartistas y afrancesados. Esta lucha entre Padres Fundadores —algo parecido a lo ocurrido en la Gran Colombia de Bolívar, entre los generales Páez, Bolívar y Santander— ocurrió por los deseos de ocupar la presidencia de la República.
La situación sale de control y los duartistas, dirigidos por Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella y José Joaquín Puello ocasionan el primer golpe de Estado de la República Dominicana, deponiendo el Gobierno dirigido por José María Caminero. El 4 de julio, el Gral. Matías Ramón Mella proclamó a Duarte como presidente de la República del Cibao, desconociendo la autoridad de la Junta.

El Gral. Mella luego envía una carta al Gral. Francisco del Rosario Sánchez quien pertenecía a la Junta, quien desaprobó las acciones de Mella y del presidente Duarte. El prócer Sánchez con espíritu democrático le expresa a Mella: «los febreristas no deberemos dar el triste ejemplo de semejantes exaltaciones tumultuarias, como quiera que con ello se entronizaría la anarquía».
El general Pedro Santana se entera del golpe de Estado dado por el sector duartiano contra la junta de Gobierno, ocasionado con ello, un gobierno paralelo a la Junta Central Gubernativa, desde el 4 de julio al 27 de agosto de 1844. El Gral. Duarte fue declarado presidente por encima de la forma de gobierno establecida en el «Manifiesto del 16 de Enero de 1844».
En el Manifiesto se establecía que la Junta Central Gubernativa iba a ser el único gobierno previo al establecimiento de una constituyente que emitiría la nueva Constitución y luego se convocaría a elecciones. El Manifiesto fue el pacto y compromiso pro independencia con firmas de los principales líderes de la nación, incluyendo a Mella.
La proclamación de Duarte como presidente, hizo que el Gral. Pedro Santana asumiese el control del primer gobierno establecido. La nueva nación se encontraba al borde de una guerra civil. Santana fue proclamado por la capital, parte del ejército y la región este como Jefe Supremo por el pueblo. Esto cambió la organización de la Junta, que ahora era encabezada por el hombre fuerte y contaba con el consentimiento del general Sánchez.
El Gral. Pedro Santana manifestó que iba a evitar una «guerra fratricida» y el método a emplearse sería la negociación. Para los duartianos sería imposible oponerse a Santana y se propuso a Matías Mella y a Francisco del Rosario Sánchez para dirigir las negociaciones; acordaron la celebración de elecciones con Santana y Duarte como candidatos a la presidencia y vicepresidencia, pero Santana rechazó la propuesta.
Poco a poco la esperanza de Duarte y los rebeldes fue mermando, más, al ser abandonados por el Gral. Antonio Salcedo y José María Imbert. Luego un sector de los duartianos fueron arrestados al llegar a la capital. En Puerto Plata, Duarte esperaba la respuesta de Santana a su propuesta de ser nombrado vicepresidente.
Esta propuesta fue rechazada y Duarte enviado a un juicio militar donde por su condición de héroe independentista se buscó la jurisprudencia nacional e internacionales y estipulaba la pena de muerte, sin embargo, Santana optó por embarcarlos al extranjero.
jpm-am
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