El Informe con Alicia Ortega
La salud mental en el país enfrenta una crisis estructural: presupuesto insuficiente, escasez de personal y servicios limitados colocan a millones en situación de vulnerabilidad.
Expertos advierten que la violencia asociada a trastornos mentales graves continúa dejando víctimas, y la carga recae principalmente en las familias. Este reportaje reconstruye la realidad desde las cifras, voces clínicas y ejemplos concretos que revelan la magnitud del problema.
El escenario actual y su contexto
Con un presupuesto muy por debajo de lo recomendado por la OMS, la salud mental recibe apenas un 1.3% del presupuesto de salud. Este gasto contrasta
Para la capacidad recomendada, los hospitales funcionan con camas insuficientes para pacientes con trastornos mentales; la atención especializada es escasa y miles de personas viven sin diagnóstico ni tratamiento.
Cada cifra encierra un drama humano. Además, la asistencia en salud mental no cubre todo el territorio nacional, ya que hay regiones con muy poca presencia de especialistas y servicios, lo que agrava retrasos en diagnóstico y tratamiento oportuno.
La Oficina Panamericana de la Salud señala que apenas hay un psiquiatra por cada 100,000 habitantes, con concentración en el Distrito Nacional. Así lo confirma Ángel Almánzar, psiquiatra y exdirector de Salud Mental: «No contamos con suficiente personal para atender los trastornos psiquiátricos», con menos de una cama psiquiátrica por 100,000 habitantes. (Seguir leyendo…)