Altagracia Salazar
La semana pasada la Dirección General de Contrataciones Públicas anuló un contrato realizado de manera directa por el Seguro Nacional de Salud y una empresa llamada Farmacard por considerar que dicho contrato violaba la ley de compras y contrataciones.
Según Compras y Contrataciones el citado contrato directo no encuadraba en ninguna de las exclusiones establecidas en la ley de compras. La verdad es que cuando vi la información no le presté mayor atención.
Por lo que yo entiendo el suspendido contrato establecía una especie de intermediación para la adquisición de medicinas a través de esa empresa. O sea que cuando un cliente de SENASA, como yo, acudía a una farmacia para intentar adquirir un medicamento con el seguro era la empresa FARMACARD quien autorizaba o rechazaba.
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Hoy busqué la página de farmacard y dice que tiene 18 años y que se dedica a procesos de autorización de medicamentos o sea que es una de las empresas creadas dentro del sistema de seguridad social en la que se crea un nuevo intermediario entre las aseguradoras o ars y usted.
Seguro que ese servicio que descarga a las ARS de las autorizaciones de fármacos lo pagamos nosotros.
El mismo día en que compras y contrataciones anuló el contrato el SENASA emitió un documento diciendo que esa anulación no afectaría el servicio que ofrece a sus usuarios, pero nada más lejos de la verdad. Hay un drama con las medicinas en el SENASA.
Más allá de que el plan básico reconoce pocos medicamentos nuevos y que no hay manera de que el sistema reconozca nuevos servicios y procedimientos, los clientes de senasa tienen que llevar una silla o una cama o ir varias veces a la farmacia para adquirir cualquier medicina simple.
Puede ser una forma de cansar a la gente para que no use el servicio, como pasa con frecuencia en la vida pública, pero tener que esperar hasta cuatro horas por una autorización para una medicina de 500 pesos indica que algo anda mal.
En la mayoría de las farmacias, si no en todas, las compras con seguro deben hacerse personalmente y eso implica ir de farmacia en farmacia para saber si se tiene el medicamento y luego esperar la autorización.
Senasa debe explicar lo que pasa porque el usuario no puede pagar ni debe pagar los desaciertos politicos.